Con mis cuentos a otra parte. O a ninguna.

Mario Benedetti“Me tomó de sorpresa todo esto. Pero quizá sea lo mejor. Porque ahora sí tengo ganas de morir. Como corresponde a un despojo de ochenta y cuatro años. A mi edad no es bueno tener ganas de vivir, porque la muerte viene de todos modos y a uno lo toma de sorpresa. A mí no.

Ahora tengo ganas de irme, llevándome todo ese mundo que tengo en mi cabeza y los diez o doce cuentos que ya tenía preparados para Octavio, mi nieto. No voy a suicidarme (¿con qué?), pero no hay nada más seguro que querer morir. Eso siempre lo supe. Uno muere cuando realmente quiere morir. Será mañana o pasado. No mucho más. Nadie lo sabrá. Ni el médico (¿acaso se dio cuenta alguna vez de que yo podía hablar?) ni el enfermero ni Teresita ni Aldo. Sólo se darán cuenta cuando falten cinco minutos. A lo mejor Teresita dice entonces papá, pero ya será tarde. Y yo en cambio no diré chau, apenas adiosito con la última mirada. No diré ni chau, para que alguna vez se entere Octavio, mi nieto, de que ni siquiera en ese instante peliagudo violé nuestro pacto de sangre. Y me iré con mis cuentos a otra parte. O a ninguna.”

(Extracto de “Pacto de sangre”, de Mario Benedetti. In memoriam)

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3 respuestas a Con mis cuentos a otra parte. O a ninguna.

  1. Almudena dijo:

    Es tan triste, Fernando, que haya muerto. Y que haya muerto tras sufrir. Sé que es la vida, pero es triste.
    La poesía que se entiende, se disfruta, es lúcida, es tierna, es sensual, es directa, es denuncia… La poesía.
    Tiempo de duelo.

  2. fernando_mh dijo:

    Sin embargo, es coherente, Almudena. La sensación con la que he acabado cada uno de sus libros (sobre todo, los de cuentos, que son los que más me han gustado siempre), ha sido la tristeza. Melancolía. Cierto derrotismo. Como el texto que he transcrito. Algún tipo de nostalgia por la derrota anímica prevista, ya predefinida incluso antes de arrancar. Así que su muerte, siendo lamentable, es coherente con esta sensación de profunda tristeza que, al menos a mí, siempre me ha acompañado en la lectura de Mario Benedetti.
    Triste,pero… ¡¡¡qué belleza!!!.

  3. Almudena dijo:

    Sin embargo, Fernando, muchas de sus poesías son distintas: vitalistas, divertidas, luchadoras, esperanzadoras.
    Y siempre, como tú dices, en común, la belleza.

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