Dubrovnik, la ciudad cóncava.

 

 

 

Hace unos días prometí relatar en directo mis impresiones de la estancia en Croacia que ayer concluí, tras ocho días de recorrido por el sur de Dalmacia, entre la isla de Korçula y Cavtat, con base de operaciones en la bellísima ciudad de Dubrovnik. No fue posible, en parte por la precariedad de la red telemática croata, y en parte por la prioridad marcada en este corto viaje -siempre me lo parecen, al menos los vacacionales-: primus vivere, deinde filosofare, o lo que es lo mismo, que quién se pone a escribir nada habiendo calor, piscina o playa de aguas transparentes, tumbona y cervecitas…

Ahora, ya de vuelta, cumplo lo prometido, aunque en diferido. He de decir, de entrada, que tampoco es este mi primer contacto con Croacia. Hace unos dos años, en un extenso e intenso viaje por Europa, al que otro día dedicaré un post, tuve ocasión de conocer brevemente su capital, Zagreb. En ese momento, y en comparación con otras ciudades que a priori y equivocadamente yo creía similares -la simplificación suelo ser fruto de la ignorancia- Zagreb me pareció más oriental, más triste, más soviética que sus vecinas Ljubljana o Bratislava. Incluso me pareció que en sus calles se veía demasiado reciente y sin acabar de reconstruír el desastre de la guerra de los Balcanes y sus efectos, que las infraestructuras e inversiones extranjeras estaban menos desarrolladas que en las cercanas repúblicas checa, eslovaca, húngara o eslovena, pese a la cercanía de los vecinos ricos alemanes o austriacos.

Esa primera impresión inicial y fugaz de Croacia la ha desmentido contundentemente el mayor conocimiento del que en estos días he disfrutado en Dubrovnik, la perla del Adriático. A pesar de haber sufrido con violencia suma las consecuencias de la guerra hace tan sólo diez años, la ciudad está totalmente reconstruída, y su aspecto actual no sólo es fantástico y coherente, sino que no se detectan excesos en la reconstrucción que en otros lugares han rebajado el valor estético e histórico de las pervivencias previas a la intervención. Esta actuación de rehabilitación, financiada por la UNESCO tras el fin de la guerra en 1995, se ha hecho con sensibilidad suficiente para poner en valor la coherencia total de una pequeña joya que pertenece al Patrimonio Histórico de la Humanidad, la Stari Grad o ciudad vieja de DUbrovnik, conservando el carácter y el espíritu del conjunto amurallado y sus edificios, agrupados y casi amontonados a ambos lados de la calle central o placa.

Es muy curiosa la disposición de estos edificios, conformando un volumen conjunto cóncavo, de menor altura en el eje de la calle longitudinal y que va creciendo hacia el exterior, hacia las colinas sobre las que se apoya la muralla perimetral. Por este curioso efecto hablo de "ciudad cóncava", que volumétricamente me recuerda a las ciudades y pueblos de Euskadi que transcurren en estrechos valles, acogotados en torno a un cauce fluvial serpenteante. Pero en este caso la concavidad no se limita en los confines de las laderas, donde las pendientes naturales de los montes impiden o hacen difícil el acceso y la construcción, sino que se impone y se potencia en las murallas, construidas sobre los escarpados acantilados de la península rocosa de la Stari Grad.

Además del agradable ambiente en las callejuelas de la ciudad vieja, los alrededores de Dubrovnik tienen otros muchos atractivos. La costa dálmata, en la parte sur que limita ya con la República de Montenegro, está plagada de pequeñas y medianas islas bellísimas, de vegetación mediterránea, playas y acantilados rocosos, coquetos puertos y pueblecitos pesqueros. Las aguas de color turquesa, limpias  y excepcionalmente transparentes, invitan al baño y los deportes nauticos en casi cualquier parte de la costa.

Desde el Sur hasta el Norte, la práctica totalidad de los puntos de interés se pueden alcanzar en barcas convencionales o rápidos hidrofoils que parten bien del puerto viejo o del nuevo puerto de Gruz, al oeste de la ciudad. Casi en la frontera montenegrina, en la península y el pequeño pueblo turístico de Cavtat, pasando por la cercana isla de Lokrum, la más próxima a Dubrovnik y dedicada a parque natural, o el archipiélago de las islas Elafitas (Kolocep, Lopud y Sipan son las tres más grandes y las únicas pobladas), o la mayor y más alejada, a medio camino entre Dubrovnik y Split, Korçula, cuya ciudad y puerto del mismo nombre reproduce, a escala y en versión cconvexa (en negativo reducido), la estructura amurallada de la Stari Grad… una semana no da para mucho, pero la verdad es que tomando como base Dubrovnik, hay suficientes atractivos como para no ceder a otras tentaciones más lejanas (Mostar, Split, la cercana república de Montenegro o la isla-parque natural de Mljet,…). Por mi lado, el equilibrio entre el turismo-conocimiento y el turismo-descanso, en este caso, ha sido el adecuado.

 

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6 respuestas a Dubrovnik, la ciudad cóncava.

  1. Carlos Orbea dijo:

    No dejo de sorprenderme con la actividad que despliegas. Empiezo a pensar tomas algo, ¿Testosterona?
    Háztelo mirar

  2. Shard dijo:

    Hola! Yo también he estado por esta zona recientemente. Fantástico artículo. A mi también me impresionó la estupenda restauración que se le ha dado al casco antiguo después de la guerra (se habrá invertido mucho dinero para hacerlo ta rápido), pero al ser todo tan nuevo, la da como un aire de irrealidad que a veces parecía que estuvieras en un parque temático. Me guardo tu link para referenciarte en próximos posts de mi blog.

  3. Mar Molina dijo:

    El dia 25 de agosto salgo para dubrovnik y me gustaria saber para ir desde aqui a Split y a Montenegro que medio de transporte hay, y cuantas horas cuesta, o algun otro detalle interesante de la ciudad.GRACIASSSSSSSSSS

  4. fernando mh dijo:

    Desde Dubrovnik lamentablemente la escapada a Split está bastante difícil, a no ser que quieras pasar una noche allá. Nosotros teníamos la intención de visitar Split, pero nos lo desaconsejaron por el mal estado de la carretera que une esta ciudad con Dubrovnik (casi cinco horas de curvas interminables).
    Sin embargo, Montenegro está realmente accesible desde Dubrovnik (a penas una hora), creo que merece la pena y seguramente podrás encontrar excursiones organizadas por el tour operador turístico con el que vayas.
    Para más detalles, te recomiendo que visites las páginas siguientes:
    http://www.sobrecroacia.com/
    http://www.dubrovnik-online.com/english/english.php
    http://www.adriatica.net/home/home_es.htm
    Feliz viaje.

  5. Apartamentos, habitaciones y casas en Dubrovnik.
    Dubrovnik apartamentos.

  6. Luis dijo:

    Según los días que tengas para ver Croacia… tienes distintas posibilidades.
    Yo estuve unos 12 días e hice algo similar a lo que plantean en esta web.
    http://www.turismo-croacia.com/10-dias-en-croacia.html

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