70 años de silencio infame.

Setenta años después del llamado «alzamiento nacional«, el régimen heredero de aquel golpe de estado contra el legítimo gobierno republicano sigue sin reconocerse como tal. Parece que hemos sufrido un ataque de amnesia colectiva, hemos pasado por el túnel del tiempo y salvo escasos y aislados reconocimientos y declaraciones, no sólo no hay un claro, expreso y rotundo rechazo al general levantisco, a su régimen fascista y el desastre de la guerra que provocó su «glorioso alzamiento«, sino que además escuchamos atónitos, de boca de representantes políticos (cuyo actual presidente honorario, expresidente de gobierno autónomo, fué ministro con Franco) lecciones de democracia y solicitudes de demostración de condena a los demás de otras violencias distintas (siempre) a la represión franquista o la violación del régimen institucional y democrático republicano.

Como si precisamente los herederos ideológicos de Franco, y en algunos casos incluso los mismos franquistas autores de la rebelión fascista y la represión posterior, tuvieran un «label» democrático, y estuvieran legitimados para otorgar o denegar a diestro y siniestro el distintivo de «demócratas» o «no demócratas«: como si nombráramos a militantes del partido nazi alemán como árbitros responsables de poner orden en oriente próximo entre judíos y árabes…

Por otro lado, resulta llamativo que pocos nos cuestionemos si el régimen y sistema de jefatura de estado que diseñó Franco, nombrando incluso a su delfín Borbón como sucesor, tiene suficiente legitimidad democrática, o si no sería más justo, democrático y razonable, elegir por nosotros mismos, en esta supuesta democracia, el sistema político que más nos convenga. Parece que la «ley del silencio«, la autocensura programada de los medios o la aquiescencia complaciente de la mayoría, nos ha sofronizado y somos incapaces de cuestionarnos libremente cuál es el sistema político que queremos. A algunos políticos se les llena la boca diciendo que «todo es defendible en democracia«, pero resulta imposible plantear algunas reivindicaciones, ya sea por esa censura de la mayoría de medios, ya sea por la aparentemente inmutabilidad del status quo («…siempre dentro de la legalidad vigente»).

Y tras tres años de guerra cruel, cuarenta años de represión y treinta de falsa transición, las heridas -como dice Pablo– no han cicatrizado, sino que se han cerrado en falso. Ni si quiera hemos tenido la dignidad histórica de hacer como en Argentina, formalizar, reconocer y verbalizar el «olvido» en una ley de «punto final«: aquí no hace falta. Podemos seguir reconociendo como jefe del estado al delfín de Franco, podemos seguir sin cuestionarnos la constitución que nos legó el «Padre de la Patria» Fraga Iribarne, o considerar como válida y ejemplar la transición hecha bajo la atenta supervisión de los Tejero, Armada y demás facciosos.

Luego, cuando el presidente Zapatero dice cosas como lo de que «el pueblo vasco decidirá, pero siempre dentro de la legalidad vigente«, la tautología no provoca el esperado respingo en el asiento, sino que parece hasta admisible. Si la «legalidad vigente» no la hubiera dictado, en una sustancial parte de manera directa o tutorizada, el tirano de Ferrol o sus discípulos, podría ser una aseveración plausible. Pero en el caso que nos ocupa, afirmar lo que dice Zapatero es conceder la libertad tutelada, cuando la tutela está auspiciada por principios impuestos con la alevosía del ruido de sables…

En fin, una cosa lleva a la otra, y de aquellos polvos vienen estos lodos en los que estamos embarrados hasta las cejas. A ver como salimos…

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3 respuestas a 70 años de silencio infame.

  1. hectorperezcid dijo:

    solsmente el pueblo español tenía derechos de cambiar el gobierno electo en 1936, porqué tubo Franco que hacer tamaña violacion a los derechos constitucionales, y realizar esa lucha fraticida.
    A la vuelta de los años los herederos de aquellos republicanos están hoy en el poder, el pueblo no olvida la usurpación de Franco, el pueblo no perdona que arrebatén el sufrágio ciudadano.

  2. fernando+mh dijo:

    @hectorperezcid: las razones que llevaron a Franco y sus secuaces a dar el golpe de estado del 18 de Julio de 1.936 contra el legítimo gobierno republicano son varias, y hay que entenderlas en el contexto de la época, y giran alrededor del temor de la oligarquía a perder su control sobre el aparato del estado. Es deleznable, patético, antidemocrático, pero al fin y al cabo, en una dialéctica de poder y de guerra por éste, entendible.
    Lo que ya no entiendo, como decía en el post, es cómo los herederos genealógicos e ideológicos de Franco en nuestros días, la extrema derecha del Partido Popular, sigue sin tomar partido claro contra aquel bochornoso episodio nacional, no denuncia ni el golpe de estado ni aquellos siniestros años de dictadura, y a la vez intentan convencernos de que son los campeones de la democracia, repartiendo certificados de demócratas.

  3. hector perez cid dijo:

    Compatriotas «Franco a Muerto» tanto han tenido que esperar para ser gobierno electo por el pueblo español los»Republicanos»del»36″.
    El pueblo jamás olvidará el genocidio que hizo el tirano de Ferról.
    Pero al final el pueblo triunfó.
    VIVA ESPAÑA LA PATRIA DE MI PADRE.
    Chau Héctor,

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